Razones y propuestas para un sistema que cuide de verdad
La Sanidad pública no es un sector más de la economía ni una partida contable susceptible de recortes según el ciclo político. Es, ante todo, una institución social básica sin la cual no hay ciudadanía real, igualdad efectiva ni democracia que merezca tal nombre. Convertirla en mercancía, o gestionarla con la lógica del beneficio (económico) privado, no es solo ineficiente: es profundamente injusto y socialmente destructivo.
Desde los valores de la Economía del Bien Común (EBC), la Sanidad debe analizarse como un pilar esencial de la dignidad humana y de la cohesión social. Allí donde se introduce la lógica del lucro, aparecen inevitablemente la segmentación del acceso, el encarecimiento del gasto público y la pérdida de calidad asistencial, como muestran de forma reiterada la evidencia empírica y la experiencia comparada.
Universalidad real frente a exclusiones encubiertas
El derecho a la salud solo existe si es universal y efectivo. Las brechas territoriales, sociales y administrativas que persisten en el sistema sanitario español desmienten ese principio. Las listas de espera excesivas, los copagos que penalizan (en determinados territorios) a quienes menos tienen o la digitalización mal diseñada que expulsa a personas mayores o vulnerables son formas silenciosas de privatización y exclusión.
Una Sanidad orientada al Bien Común debe asignar recursos de manera equitativa, reforzando especialmente los territorios despoblados y los colectivos con mayor carga de enfermedad. No se trata de gastar más sin criterio, sino de gastar mejor, allí donde la necesidad social es mayor.
Atención primaria: el corazón olvidado del sistema
Si hay un ámbito que expresa con claridad una Sanidad centrada en las personas es la atención primaria. Sin embargo, lleva años infrafinanciada, sobrecargada y degradada en su función comunitaria. Este debilitamiento no es casual: responde a un modelo que prioriza lo hospitalario, lo tecnológico y lo rentable a corto plazo.
Reforzar la atención primaria no es una opción ideológica, sino una necesidad sanitaria, económica y social. Es donde mejor se previene, donde se reducen desigualdades y donde se construye salud colectiva. Sin una primaria fuerte, no hay sistema sanitario sostenible.
Cuidar a quienes cuidan
La precariedad laboral, el agotamiento emocional y la fuga de profesionales son síntomas de un sistema que contradice sus propios fines. No puede hablarse de dignidad humana mientras quienes sostienen la Sanidad pública trabajan en condiciones de inestabilidad crónica y sobrecarga permanente.
Resulta moral y económicamente absurdo que actividades con escaso o nulo retorno social, como las finanzas, reciban más reconocimiento que quienes protegen la vida y la salud. Desde la EBC, el valor social del trabajo sanitario debe reflejarse en estabilidad, salarios dignos y participación real en las decisiones.
Gobernanza democrática frente a tecnocracia opaca
La Sanidad se gestiona, con demasiada frecuencia, desde estructuras jerárquicas y poco transparentes, alejadas de profesionales y ciudadanía. Frente a ello, la Economía del Bien Común propone una gobernanza democrática, con participación efectiva de todos los grupos de interés: personal sanitario, pacientes y comunidad.
Herramientas como el Balance del Bien Común permiten evaluar no solo la eficiencia financiera, sino también el impacto social, democrático y ambiental de las decisiones sanitarias, algo hoy prácticamente inexistente.
Público y privado: una relación que debe ser evaluada
La colaboración público-privada se ha presentado como solución neutral y eficiente, pero rara vez se evalúa su impacto real. Cuando el objetivo es el beneficio (económico), el derecho a la salud queda subordinado. Por ello, cualquier externalización debería someterse a auditorías rigurosas de impacto social, transparencia y contribución al Bien Común.
La provisión pública directa no es un dogma, sino la forma más coherente de garantizar universalidad, equidad y control democrático, otras alternativas pueden ser colaboraciones público-común y/o público-cooperativa.
Salud, sostenibilidad y futuro
No hay salud humana sin salud ambiental. El sistema sanitario no puede vivir de espaldas a la crisis ecológica, máxime cuando su propia huella ambiental es significativa. Integrar criterios de sostenibilidad, prevención y salud comunitaria no es un añadido verde, sino una condición para que haya futuro.
Medir para transformar
Una de las grandes falacias del pensamiento económico dominante es que solo importa lo que se puede medir en euros. La EBC demuestra que es posible evaluar dignidad, justicia social, participación o sostenibilidad, y que hacerlo cambia las prioridades políticas.
Aplicar el Balance del Bien Común a las entidades sanitarias permitiría orientar financiación y políticas públicas hacia aquello que realmente mejora la vida de las personas.
Propuestas clave desde la Economía del Bien Común
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Blindar la Sanidad pública como derecho universal, no mercantilizable, con prioridad absoluta de la provisión pública directa.
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Reforzar la atención primaria hasta alcanzar al menos el 25% del gasto sanitario, con enfoque comunitario y preventivo.
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Garantizar condiciones laborales dignas: estabilidad, reducción de la temporalidad y cuidado de la salud psicosocial del personal.
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Eliminar exclusiones encubiertas: copagos según renta, listas de espera máximas garantizadas y digitalización accesible.
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Democratizar la gobernanza sanitaria, creando consejos de salud con poder real y participación de profesionales y ciudadanía.
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Evaluar todas las políticas y conciertos mediante criterios de impacto en el Bien Común, con auditorías transparentes.
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Integrar sostenibilidad y salud ambiental en la planificación sanitaria y en la compra pública.
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Aplicar el Balance del Bien Común a organizaciones y entidades de salud como herramienta de mejora continua y rendición de cuentas.
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Reformar la ley 15/1997 que abre las puertas a todo tipo de figuras jurídicas para dejar únicamente dos: la netamente pública y la de cooperativas basadas en la comunidad (cooperativas de usuarios/consumidores) y muy especialmente a la cooperación entre ambos tipos (gobernanza policéntrica).
Autor:
Juan Manuel Martín – EBC Valladolid
Apoyos:
José Luis Sánchez, alcalde de Miranda de Azán “primer Municipio del Bien Común”
Fernando Moreno Bernal EBC-Cádiz
Tomás García Álvarez EBC-Asturias
Luis Avilés Llistó EBC-Madrid
Alicia Hernando Delgado EBC-Canarias
Prudencio López Vicedo EBC-Valencia
José Luis Meri Viladomat EBC-Valencia
José Carlos Hernández González, Presidencia de la Asociación Canaria de la EBC
Luis Campos Saavedra EBC-Alicante
Susana Mota Casals EBC-Girona
Referencias:
https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-hospital-publico-gestion-privada-que-podria-salir-mal_132_12824978.html?utm_source=Al+día&utm_campaign=84f4b72cdc-EMAIL_CAMPAIGN_2025_12_08_09_09&utm_medium=email&utm_term=0_-84f4b72cdc-62821117&mc_cid=84f4b72cdc
https://spain.econgood.org/economia-del-bien-comun-caminos-hacia-una-sociedad-justa/
https://juantorreslopez.com/wp-content/uploads/sanidad.pdf
https://youtu.be/gUAwouYitw0?si=R2J7g-0BxOCFuBH3
https://spain.econgood.org/la-gestion-de-los-bienes-esenciales-para-la-vida-entre-el-mercado-y-la-sostenibilidad/
Christian Felber “Economía del Bien Común” – Deusto
Juan Torres López “Cómo sobrevivir al Trumpismo y a la Economía de la Motosierra” – Deusto
Juan Torres López “Para que haya futuro” – Deusto
Luis F. Campos y Carmen Rodríguez “Los Bienes Democráticos en la Economía del Bien Común” CIRIEC-España, Revista de Economía Pública, Social y Cooperativa, nº 90, Agosto 2017, pp. 223-252
Fareed Zakaria “Diez lecciones para el mundo de la postpandemia” – Paidos