El ataque a Irán lo cambia todo. Ha llegado el momento de construir el mundo que equilibre lo económico, social y político, en armonía con Gaia, la Madre Tierra, desde abajo hacia arriba. Un mundo de justicia y Paz para toda la humanidad. La orientación a la unificación de la humanidad, rica en su diversidad, es lo que nos permitirá superar este momento de confusión, desorden y peligro. Debemos comprender la naturaleza profunda de la lucha que enfrentamos. Ucrania, Gaza y Cisjordania, Venezuela, Irán, … son batallas dentro de la verdadera guerra a la Vida y la Humanidad que nos plantea el capitalismo sionista agonizante. Los planificadores de la seguridad de este sistema no se hallan en la Casa Blanca, ni en el Pentágono, ni en Israel. Tienen nombre y recursos. No debemos equivocar el objetivo. El enfrentamiento exigirá conocimiento claro, decisión, valor y esperanza en el futuro de la humanidad.
El ataque a Irán la ocasión que esperábamos
Marx y Engels visualizaron la gran transformación mundial cuando el capitalismo se hubiera extendido por todo el mundo, alcanzando sus contradicciones el máximo de desigualdad social y explotación medioambiental, hasta el punto de poner en peligro la propia existencia de la humanidad. Vivimos este tiempo de inseguridad, ansiedad y miedo.
En 1939 apenas nadie podía pensar en poder parar a Hitler y, menos aún, visualizar que tras la derrota de Alemania en Stalingrado y Kursk el resultado fuera la emergencia del mundo bipolar de la guerra fría con el Estado del Bienestar en Europa. De la misma forma, pocos ahora nos atrevemos a visualizar la humanidad unida y en Paz que emergerá tras los próximos tres años y medio, 42 meses, 1.260 días.
En nuestro mundo y tiempo existen siete actores políticos relevantes. Tres de ellos, Rusia, India y China, son estados-nación civilización por sí mismo. El sionismo global, que supera los estrechos límites del estado de Israel, es otro actor político relevante y otra civilización. La Unión Europea y Latinoamérica, por la influencia de España y Portugal, es otro. Los países de la anglósfera y los países del islam son los otros dos. La religión es el elemento que ha construido a lo largo de siglos estas civilizaciones. Son el núcleo duro de sus civilizaciones. Y todas ellas predicen el tiempo en que emergerá el proceso de unificación que dará paso a la ciudadanía universal como nuevo poder soberano, y al estado de bienestar en todo el mundo y para toda la humanidad.
Vivimos el tiempo en que es imperioso limpiar la suciedad del mundo, que nos anuncian los Puranas del Hinduismoi. El tiempo del robo, violencia, asesinato, mentira, procacidad, codicia, corrupción y lujuria, que nos profetizan en el Sutra de los budistasii. El tiempo en que las enseñanzas ancestrales han sido pervertidas por sus propios guardianes traicionando su mensaje de liberación para la humanidad, sustituyéndolos por los nuevos ídolos de Poder y mercado, como avisa el tratado Sanedrín del Talmud judíoiii. Tiempos de guerras, pandemias, hambre, catástrofes económicas, olvido de la solidaridad y fraternidad, y subversión de toda moral; el tiempo en que el mundo es gobernado desde las sombras con tiranía, que nos adelanta el Apocalipsisiv de los cristianismos e islamismos. El tiempo en que se ha construido el más alto edificio del mundo en la ciudad rodeada por el desierto, Abu Dhabi, que señala el Corán y los hadices de los musulmanesv. El tiempo de grandes cataclismos medioambientales que ponen en peligro la Vida en nuestro planeta y la aparición de los guerreros del arco iris para defenderla, que nos auguran las profecías mayasvi y otros pueblos indígenas latinoamericanos. Los tiempos en que se le abren a la humanidad dos caminos: uno lleva a su fin y el otro a su continuidad transformada y renovada en una única humanidad que vive en un único planeta, y que debe gobernarse desde una única instancia democrática, legítima y transparente para poder enfrentar los actuales retos de la humanidad.
En 2008 traduje versículo a versículo el Apocalipsis de Juanvii, como si fuera un simple crucigrama. No respeté la advertencia expresa en los versículos finales 22-18 y 19 de no añadir ni quitar nada, y añadí un preámbulo de tres páginas al principio. Había que comenzar a moverse. Se aprobaron las primeras constituciones del Buen Vivir en Bolivia y Ecuador; los movimientos sociales mundiales iniciaron un proceso de coordinación; las economías alternativas y del Bien Común se fueron desarrollando; y comenzó a emerger la conciencia de la necesidad de la ciudadanía universal.
En el texto que surgió hace ahora 18 años, el ataque a Irán es el momento clave. Urge comunicar las causas profundas y la naturaleza del momento histórico que vivimos. Difundir ampliamente la buena nueva entre todas las civilizaciones, razas y lenguas. La oportunidad para la gran unidad de acción.
Naturaleza de la lucha que enfrentamos
Debemos comprender la naturaleza profunda de la lucha que enfrentamos. Ucrania, Gaza y Cisjordania, Venezuela, Irán, … son batallas dentro de la verdadera guerra a la Vida y la Humanidad que nos plantea el capitalismo sionista agonizante.
Lo que está en juego es mantener o no el dominio del mundo por la élite del capitalismo sionista agonizante; los y las integrantes de los Consejos de Administración de las 43.000 compañías multinacionales que controlaban en 2011 el 80% de la producción mundial. Un total de 737 accionistas controlaban el 80% del valor de estas Corporaciones en 2011viii. Quince años después estos datos se habrán modificado por la emergencia de los BRICS+ y sus empresas. En el occidente colectivo las grandes familias (Rothschild, JPMorgan, Rockefeller, …) siguen financiando a través de sus Fondos de inversión a las grandes corporaciones empresariales e integrando a las nuevas tecnológicas (Microsoft, Amazon, Palantir, Nvidia, Facebook, …) coordinándose en el seno de la Comisión permanente del Grupo Bilderbergix, el gobierno desde las sombras. Tod@s ellos neoliberales y sionistas. Sus tentáculos de poder se han extendido por todo el mundo en las últimas décadas, incluido los estados del BRICS, aunque en estos sus facciones han ido perdiendo influencia y relevancia. Se consideran a sí mismos como los amos del mundo.
Para estas élites los estados-nación no son sino piezas en el tablero del Gran Juego del poder mundial, incluidos EE UU, la UE e Israel. Y como tales son prescindibles. Lo mismo ocurre con las grandes tecnológicas. Si pudiesen sustituirlas por las chinas bajo su control no lo dudarían ni un instante. El capitalismo agonizante y sionista se apoya sobre los siete actores políticos-civilizaciones. En realidad, de los siete, cinco perdieron su soberanía y poder de decisión sobre sí mismo al haber sido colonizados y parasitados por el Grupo de Bilderberg, y, en consecuencia, por el sionismo. El que es plenamente soberano y tiene a todos los demás a su servicio es el sionismo global tras Israel. En Rusia, tras los intentos fracasados de eliminar a Putin para trocearla, las facciones internas de estas élites han perdido fuerza, pero aún están ahí. Tan sólo China, por el control del PCCh, mantiene soberanía real y autonomía económica y militar, que será determinante en el futuro inmediato. Su poder militar para enfrentarse al poder militar imperial no debe, sin embargo, generar otro poder imperial sino abrir la puerta del nuevo tiempo, hacer de comadrona en este parto histórico hacia un mundo y una humanidad con futuro compartido.
La emergencia de los BRICS+ ha dado esperanza al sur global y a la humanidad de la posibilidad de cambiar el actual estado de las cosas. También ha traído el miedo a la pérdida de poder e influencia a las élites de este capitalismo sionista agonizante. El fracaso y derrota de la OTAN en la guerra en Ucrania; el esperado e inminente estallido de la burbuja financiera; la firme alianza entre China y Rusia; y la confluencia del 85% de la población mundial en torno al BRICS+ la han llevado a trazar otra estrategia a la desesperada: Generalizar el caos y el miedo en todo el mundo esperando utilizar sus recursos para presentarse como los únicos que pueden devolver el orden.
El ataque a Irán traería las consecuencias de destrucción en todo Asia occidental y el cierre del estrecho de Ormuz, que se utilizará como causa y excusa de la crisis financiera. Todos lo sabíamos. Lo han provocado de forma deliberada. Si es necesario se sacrifica a las poblaciones de Irán e Israel, a Trump y a EE UU. Lo que importa es la generalización del caos y el miedo.
El secuestro de Nicolás Maduro y su esposa en Venezuela fue planificado con la herramienta de IA de Anthropicx a través del acuerdo con Palantir Technologies, cuyos sistemas son habituales en el Departamento de Defensa y en cuerpos federales de seguridad de Estados Unidos. ¿La planificación del caos y miedo generalizado se ha planificado también con esta IA? Hay que ser un psicópata para ello, y la IA responde al perfil. Trump ha manifestado que atacó a Irán porque Steven Witkoff, Jared Kushner, Pete Hegseth y Peter Thiel se lo dijeron.
La orientación a la unificación de la humanidad
La orientación a la unificación de la humanidad, rica en su diversidad, es lo que nos permitirá superar este momento de confusión, desorden y peligro.
La mayoría de analistas geopolíticos suelen hablar del enfrentamiento entre las élites globalistas y soberanistas, donde incluyen por igual a Xi Jinping, Putin, Modhi y Trump. De las luchas entre los que defienden el uso del petróleo y gas frente a los que defienden las energías renovables. En realidad, hablan de contradicciones interoligárquicas dando por supuesto la permanencia del actual modelo de producción, consumo y distribución. No tienen en cuenta a los pueblos ni a Gaia, nuestra Madre Tierra. No tienen en cuenta el gran reto de la humanidad: su supervivencia frente a los efectos del cambio climático y la ruptura de los equilibrios medioambientales. Tampoco la tremenda y aberrante desigualdad social fruto de la contradicción entre capital y trabajo.
El ataque a Irán lo cambia todo. También para la lucha de clases en el mundo. Nos abre una oportunidad para avanzar hacia el Bien Común de la humanidad. Un salto evolutivo en su progreso, en su cooperación global, en su fraternidad y unidad.
Lo que ninguna IA puede prever es el libre albedrio de los pueblos y naciones en defensa de su dignidad, soberanía y porvenir. Por ello, es importante la extensión de esta llamada a la movilización por Justicia y Paz orientada hacia la unificación de la humanidad a todos los pueblos, naciones, lenguas y etnias.
Vivimos un cambio de era, un profundo cambio de época. La conciencia de la necesidad; la interdependencia y las relaciones de comunidad mutuas; la integración con la naturaleza de la que somos fruto y parte consciente-responsable activaran la acción y movilización que nadie se atreve a imaginar.
El enfrentamiento exigirá conocimiento claro, decisión, valor y esperanza en el futuro de la humanidad. Que nadie espere ver aparecer a un Superman, con capa o sin capa, cabalgando un caballo blanco sobre las nubes para resolver nuestros problemas, fulminando con su mirada laser a sus enemigos. Tan sólo la humanidad es todopoderosa, y aún más lo será si logra unirse.
Se requiere de millones de líderes y lideresas que surjan del seno de los pueblos. Este cambio de época requiere acabar con las estructuras verticales de poder y, en consecuencia, con el modelo de liderazgo en el seno de los pueblos. Se requiere que emerjan los nuevos modelos de articulación económica, social y política del nuevo tiempo, con sus correspondientes modelos de liderazgo articulados en red de abajo a arriba en geometría fractal. La individualidad creativa integrada con conciencia de comunidad universal. Los partidos políticos y las democracias liberales tendrán que adaptarse a la nueva realidad requerida o desaparecer.
Fernando Moreno Bernal
Cádiz, a 16 de marzo de 2026
vi https://www.joya.life/blog/7-profecias-mayas-significado/ y https://www.youtube.com/watch?v=7cmgqvKwQfU